¡HOLA amigos del mundo del caballo!

Hacer fotos con caballos parece fácil, pero incluso para aquellos que estamos habituados a estos maravillosos animalitos, puede ser una tarea complicada. Afortunadamente para esta publicación tuve la suerte de contar con un gran equipo: el maravilloso fotógrafo Ignacio Alvar Thomas y los preciosos sementales Lusitanos de la Yeguada La Perla. Gracias a ellos conseguimos un precioso resultado que hoy comparto desde la mayor ilusión. ¡Espero os guste!

 

Este reportaje significa algo muy especial ya que compagino mundos completamente distintos pero que a su vez me apasionan: la fotografía, la moda y por supuesto, los caballos. Aunque estoy acostumbrada a la realización de sesiones fotográficas con caballos, esta ha sido de las pocas veces que me desvío completamente del concepto ecuestre y me aventuro a uno “pie a tierra” como modelo.

 

Para fotografiar con animales es indispensable crear una conexión, un vínculo con el que ellos puedan sentirse cómodos y seguros. Si nos acercamos bruscamente sin darnos a conocer, se creará una tensión fácilmente perceptible en las fotos. Junto a un extraño, un animal tenderá a moverse más de lo habitual y conseguir “la foto” se puede convertir en una misión imposible. Es importante que el caballo nos conozca por un par de minutos, nos permita acariciarle y se sienta en cierta manera, protegido.

La nobleza por todo lo alto…

Si estamos fotografiando con nuestro caballo, lógicamente será una tarea más fácil pero si por el contrario es un caballo que no conocemos, debemos preguntar como es su carácter. Todos los animales son distintos y por ello es importante saber si estamos junto a un caballo joven o mayor, entero o castrado o uno que tenga algún miedo específico. En función de su carácter y sus hábitos podremos también decidir que tipo de fotografía queremos conseguir.

 

En esta ocasión tuve la suerte de poder disfrutar de este impactante semental perla con el nombre “Flamenco”, un físico excepcional y una clase que desprendía en cada uno de sus movimientos.

Lógicamente es indispensable que el caballo esté debidamente cepillado y que tampoco tenga polvo ni manchas. Engrasarle los cascos, limpiarle sus ojos, cepillarle la crin y la cola… Yo utilizo un poco de aceite especial para caballos para limpiarle los ollares y reducir el aspecto de sequedad. En líneas generales podemos aplicar un poco de aceite para resaltar el brillo, sobretodo en los caballos de capas oscuras. Pero ¡cuidado! el aceite contribuye a que se pegue más el polvo, así que hay que vigilar donde atamos nuestros caballos ;).

En cualquier caso lo que sí me gustaría recomendaros es que siempre utilicéis productos específicos para el caballo porque el PH del caballo no es el mismo que el de los humanos y por tanto puede irritarle la piel y provocarle una dermatitis. 

Otro de los aspectos fundamentales de las fotografías con caballos, es estar pendiente de la posición de sus orejas. Sí, esto es ¡¡¡MUY IMPORTANTE!!! El caballo debe tener las orejas hacia delante con un gesto atento, de lo contrario tendrá una expresión que no sacará su mejor partido.

 

En algunos casos podemos obviar el tema de las orejas, pero en líneas generales es una regla que la mayoría de los fotógrafos ecuestres siguen y a mí, ¡me encanta!…

Mis joyas son de la talentosísima diseñadora Gabriela Mora

No siempre disponemos de varios caballos para la realización de fotos, pero si por el contrario es una opción, sería ideal trabajar con distintas capas. De esta manera tendremos mas juego de colores y además podremos hacer una selección dependiendo de la luz. Tengamos en cuenta que lo más probable es que sean fotos de exterior.

 

Los caballos negros tienden a crear muchos brillos en los días de sol, pero por el contrario, los caballos tordos suelen ser más fáciles de fotografiar ante el resplandor. Lo sé porque mi caballo Rocco (“mi negrurita”) es siempre un reto para los fotógrafos :)

Si estamos habituados a estar con caballos, podremos manejar alguno más revoltoso, pero si por el contrario somos ajenos a estos animalitos, lo mejor es hacerlo con alguno tranquilo. Los sementales no serán la mejor opción para alguien inexperto y aunque son los modelos más impresionantes, pueden ser un verdadero reto.

 

Otro consejo que os doy para una sesión exitosa, es que el caballo salga a hacer ejercicio previamente. De esta manera estará más relajado y será más fácil trabajar con él. Un caballo ejercitado tendrá una mejor actitud y será más paciente.

En la medida de lo posible os animo a jugar con vuestros caballos, acercarse sutilmente junto a su cara, darles un paseo de la mano, simplemente enseñarles que una fotografía puede ser un buen momento para fortalecer vuestro vínculo.

Espero que estos pequeños tips os puedan servir si estáis contemplando hacer fotos con vuestros caballos. Aunque suenen “lógicos”, son pequeños detalles que solemos olvidar por estar pendientes de la foto… ¡la bendita foto!

 Espero os haya gustado el resultado, desde luego los modelos son ellos y su clase lo dice todo :)

 Gracias Ignacio, espero sea el comienzo de muchas más aventuras :)

 Gracias a todo el equipo de Yeguada La Perla por su inmejorable trato y un achuchón a sus impactantes modelos :)

 

¡¡¡¡Nos vemos de nuevo en dos semanas!!!!!

 

Abrazosssssssssss

Créditos:

 

Fotografías: Ignacio Alvar Thomas

Localización: Yeguada La Perla

Joyas: Gabriela Mora

Makeup & Hair: Sandro Nonna @sandrononna

10 marzo 2017 — Astrid Klisans
Etiquetas: ASTRID KLISANS