julio 28, 2017 1 Comentario

 

 

¡Hola amigos del mundo del caballo!

 

Desde siempre he sido una apasionada de los caballos caretos o con alguna marca distintiva en su carita. Aunque algunos le llaman “imperfecciones”, para mí no son nada más que un maravilloso distintivo que además acentúa su personalidad y sus espectaculares rasgos. Hoy os quiero dar un breve paseo por el mundo ”manchado” de caballos únicos :)

 

Existen algunas clasificaciones para las distintas marcas, pintas o manchas que encontramos en las caras de los caballos, siendo el lucero, el cordón y el careto las más comunes. Sin importar la raza del caballo, cualquiera puede poseer uno de estos maravillosos y únicos distintivos.

 

A continuación podéis ver un pequeño cuadro que os lo explicará mucho mejor :)

 

 

La realidad es que los nombres de las distintas marcas varían de país a país, por ello os he dejado este cuadro con una breve explicación en inglés así como su traducción a los nombres más comunes que utilizamos acá en España.

 

 

El lucero (izquierda) y el lunar (derecha) son algunas de las marcas más sutiles pero que no dejan de ser un gran distintivo para aquellos que las poseen. En lo personal me flipan las marquitas del morro como las que tiene la cariñosísima yegua de la derecha….

 

En cuanto al cordón, aquí tenéis el perfecto ejemplo del cordón corrido (izquierda) y el cordón interrumpido (derecha) siendo algunas de las marcas más comunes en los caballos castaños y alazanes.

 

Pero como podéis ver, no todas las marcas tienen un nombre específico. En el caso de este moteado “más imperfecto” o como yo la llamaría, “más vintage”, tenemos a un “semicaretito” muy muy mono y especial.

 

En el caso de los caretos, nada puede fascinarme más que una mancha irregular de esas que ocupan gran parte de la cara y que bajan hasta el morro. La expresión de este tipo de caballos suele ser, en mi opinión, de las más dulces…

 

¡¡¡Que rubio más maravilloso!!!

 

En definitiva los caballos caretos no pueden ser más fascinantes… Manchas blancas enormes que recorren gran parte de sus cabezas mientras se convierten en el lienzo de algunos ojos azules como el caso de este Quarter Horse de la derecha. Simplemente espectacularrrrrrrr…

 

En el caso de los caballos con capa “Appaloosa” o “pía” como le llaman en algunos países, todo puede suceder. Podemos tener un caballo enteramente “dálmata” o de motes “leopardo” que además van a ocupar cada parte de su cara, dándole personalidad y un toque de ternura. ¡El favorito de los niños!

 

 

También tenemos el “Appaloosa blanket” que es (como su nombre lo describe) como si le hubiesen puesto una cobija moteada. En el caso de estos caballos, podemos tener caras sin ningún tipo de marca o con algunas pintas sutiles como en el caso de esta espectacular yegua con cuello de cisne.

 

 

Ya profundizaremos en el mundo de las capas, pero de momento quería dejaros un breve recorrido por algunas de las caras más hermosas que he podido disfrutar en persona y navegando en la red. Me despido con dos de mis fotos favoritas…

 

Este divino trío sólo me recuerda a lo perfecta que puede llegar a ser la naturaleza…

 

Y el hermosísimo castaño de la portada, con un cordón corrido desviado que además posee el privilegio de demarcar dos miradas, la oscura y la azul cristalina de su ojo izquierdo. ¡Bellísimo!

 

 

 

Nos vemos de nuevo en dos semanitas :)

 

Mil besossssssssss…..

 

¡¡¡¡¡¡MUAHHHHHHHHHHHH!!!!!!

 

 

 

 

 

 

Créditos:

 

Fotografía: Alberto Hernández @alberto_hndz

 

Makeup & Hair: Sandro Nonna @sandrononna

 

 

 

 

 

 

 

 

 


1 Respuesta

J.
J.

agosto 08, 2017

Cuando era niña siempre soñaba con tener un caballo castaño con un lucero en la frente.
A veces los sueños se hacen realidad.

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